Saturday, May 26, 2007

Eso rutinario.Con CERO contenido.

Saludas. Preguntas cómo estoy. Contesto "¿muy bien y tú?". Dices que también.
Y me pregunto. ¿Qué tan ciertas serán esas dos frases intercambiadas?.
Te contesto de rutina. En el fondo quiero decirte lo contrario. Sí, que me encuentro mal.
Que los casi monólogos que hoy entablamos me ponen de mal humor. A veces me haces reír, me encantaría disimular. No es que quiera que me hagas llorar. Sólo quiero...sí. Que las conversaciones tengan expresiones. No esas de emoticon en ese medio de comunicación que día a día quizás odio un poco más contigo.
Muchas palabras y poca acción. Muchas risitas y poca acción, más bien, CERO acción. Conversaciones CERO contenido. Me encantaría contarte muchas cosas como antes, ahora, monosílabos para rellenar. Quizás para competir quién se queda con la última palabra esta vez. Hace un tiempo fuiste tú. Decidiste mi futuro. Dependía de lo que querías y sentías. Hoy, te digo por rutina. "Chao, que estés bien, un beso". Esta vez uno diferente. No es de esos que me hacían olvidar al resto. Es uno rutinario. De esos de amigos.

Monday, May 07, 2007

Bip!, Bienvenido.Intente.Pasar

Sale de su casa y camina un par de cuadras demás. Se sienta. Lo más probable es que sus piernas se cansen después de unos, casi eternos treinta minutos, al esperar ese preciado transporte que la llevará a su próximo destino.
Prende un cigarro, si gusta pueden ser tres al hilo. No importa, el tiempo sobra cuando se trata de esperar... y mirar ansiosamente para ver si las luces corresponden al número designado para el recorrido.
Con la mirada perdida ya se transforma casi en entretención de cada día, contar las líneas de la vereda o hasta analizar cómo las hojas de los árboles se colocan un poco más amarillas o cafés por el cambio de estación. Hay más tiempo para pensar, para reflexionar sobre la inmortalidad del cangrejo.
¿Y Quién dijo que este nuevo método es cien por ciento negativo?.
Está comprobado que el autismo de la gente ha disminuido notablemente estos últimos meses. Al menos se miran las caras, el contacto físico junto al sudor acumulado en la frente ayuda a pasar el frío de estas frías tardes. Una que otra palabra en los paraderos para amenizar la espera, pero si hasta puedes encontrar a tu mejor amigo cuando subes a la micro. Pues entre parada y parada, tienes el doble que antes para recrear la vista y sociabilizar mientras en el paradero del terror, Escuela Militar, comienzan a empujarte un poco más. Me encantaría saber qué premio se gana el más agresivo, estoy segura que la mayoría sería millonario.
Un poco de aire porfavor, un lujo.



Afírmense señores, el show aún no acaba. Cuando comiencen las lluvias, no se pierda el próximo capítulo titulado "Inundaciones en Transantiago, viaje empapado".