Friday, August 27, 2010

Credo.

Creo porque en algo tengo que creer. Creo en el amor, el que se elige y el que ingenuamente se cree eterno. En el odio, no creo. Que la suerte existe, no creo. Creo en el destino y que la vida es un juego en el que nunca hay que decir “paso”. En las malas experiencias como porrazos de los que hay que saber pararse. Creo en las casualidades. En la verdad pero no en la mentira. Creo en las segundas oportunidades y en las terceras. Creo en el perdón pero también en el orgullo. Creo en el éxito y el fracaso como las dos caras de la perfección. Creo también en el olvido con resaca de recuerdos. Creo en la risa como el mejor remedio para la vida y fórmula de conquista. Creo que la tristeza y el arrepentimiento son mis enemigos. Creo en mí, a veces, de repente se me cae esa teoría.